Samuel Hahnemann descubrió
que la enfermedad era un nuevo orden en el estado del organismo (mente-cuerpo).
Edificó su doctrina basándose en la ley fundamental de la Homeopatía: La Ley de
Semejanza (totalidad e individualidad) y describió lo que más tarde Constantine
Hering llamara: Ley de Orden de la Curación.
Amparado en el paradigma de
las patogenesias (experimentación en el hombre sano) estableció las normas y el
parámetro de relación respecto del encuentro entre la sustancia curativa y el
enfermo: la totalidad jerarquizada de los síntomas presentes en el estado de
enfermedad de los pacientes debían ser similares a aquellos síntomas
despertados en las experimentaciones.
Así los síntomas
homeopáticos, jerarquizados según su capacidad y condición para individualizar
el caso, fueron la clave y el código de concordancia de su método.
Más tarde el americano James
T. Kent amplió el marco doctrinario estableciendo que la enfermedad dinámica de
los seres humanos era debida al ascenso de las sustancias inferiores,
minerales, vegetales y animales, que alteraban el orden original del hombre
modificando, como a través de un prisma, la recepción sensible e inteligible de
la realidad.
De acuerdo a la teoría del
Big-Bang los seres vivientes traemos la información acumulada de todo lo creado
desde aquel principio, aún hoy las nuevas teorías de la cuántica moderna, la
super-gravedad, la teoría de cuerdas, la teoría de las membranas, coinciden en
el hecho de que somos, de alguna manera luz transformada y testimonio de lo que
nos antecede.
Los síntomas son el parámetro
de información clásico de la Homeopatía sin embargo, no es el único que
relaciona las diferentes sustancias con la manifestación de enfermedad de los
pacientes.
Estudios físicos y
filosóficos, analógicos y anagógicos, han demostrado esta premisa y su
aplicación a la Ley de la Semejanza y la consiguiente Ley de Curación.
Actualmente, el esquema de
tratamiento clásico se ve perturbado por la invasión de la complejidad moderna
y la multiplicidad, cada vez más inabarcable, de nuevos síntomas y remedios descubiertos en las
investigaciones.
Y aún faltan millones de
sustancias por experimentar.
Presentamos un nuevo
parámetro que revela la información contenida en los patrones de
individualidad.
Una nueva aproximación hacia
un paradigma matemático de la Homeopatía: El Método HUMA: que propone un código fonético numérico como el nuevo parámetro.
Respetando las condiciones de
individualidad y totalidad, la similitud se alcanza según una clave contenida
en el código
fonético-numérico que relaciona las cualidades numérico-fonéticas de la
sustancia con las del paciente.
Para su construcción se
utilizó una metodología de distribución estadística para llegar a un cálculo de
probabilidades lo más exacto posible.
El entrecruzamiento de la
información contenida en las variables estudiadas: curva de distribución
simétrica de Gauss y curvas de distribuciones asimétricas, Gumbel, Pearson, por
ejemplo, relativizaron el hecho de que no todos los remedios tienen por
ejemplo, la misma cantidad de síntomas siendo constantes los valores para los
datos del paciente.
Teniendo en cuenta que los
nombres de los remedios homeopáticos respetan la denominación latina de las
diferentes sustancias, el idioma
latín fue utilizado como substrato de la información
dado que el Alfabeto
Fonético Internacional (AFI, API en francés e IPA en inglés) ha sido basado deliberadamente en las letras del alfabeto
latino.[1]
Se encontró en las series numéricas surgidas de los códigos fonético-numéricos del nombre latino de
los diferentes remedios concordancia con la serie numérica de determinados datos del paciente llevados al idioma latín y su
consiguiente código fonético-numérico.[2]
Así, datos objetivos del
enfermo como: sus nombres y apellidos, fecha de nacimiento, nombre con que se
identifica, etc. constituyen el nuevo patrón de identidad que “transportado” al
código numérico fonético conforman una nueva aproximación a la Ley de
Semejanza.
Estos datos objetivos del
paciente expresan la serie numérica representativa (clave individual) que se identifica a través de un Algoritmo matemático con las series numéricas de algunos de los cientos de medicamentos
experimentados.
El resultado del cálculo
matemático está representado jerárquicamente y se presenta de la siguiente
manera:
Los remedios se jerarquizan
según su Rango
de Semejanza Matemático en valores que van del 9 al 2. Estos valores indican el grado o nivel de similitud matemático
de las sustancias respecto del caso en cuestión.
La Versión 2012 destaca la Consonancia
Vocal como un nuevo valor de jerarquización.
Asimismo, se agrega una nueva
aplicación: los Remedios
Clave que destaca un pequeño grupo de remedios que se
constituyen como los más afines a todas las variables matemáticas.
Asimismo, el Algoritmo calcula la Impregnancia[3] es decir, una aproximación porcentual respecto de la tendencia
del paciente hacia la estructura de alguno de los reinos: mineral, vegetal y
animal, con lo que acota aún más la posibilidad de hallar el remedio
simillimum.
La Versión 2012 del Algoritmo presenta la aplicación de la Dinámica de la Impregnancia donde se destaca el modo particular de las tendencias y vivencias
del paciente respecto de sus datos individuales. Esta aplicación permite
realizar un Interrogatorio altamente individualizado mediante preguntas claves que “abren”
el caso dado que por el fenómeno de consonancia suscitan respuestas más
coherentes con la naturaleza de la constitución individual del paciente.
La utilización del Algoritmo Candegabe
Versión 2012 posibilita al médico homeópata obtener
la lista de medicamentos candidatos que más representan, matemáticamente, la
desarmonía vital del paciente. Pudiendo inclusive, de la lista completa,
seleccionar los Remedios Modernos o Clásicos o sólo los Animales, Vegetales o Minerales,
así también como los Remedios Clave o Consonantes.
De tal forma con todos estos
datos se deberá encontrar, entre los remedios del grupo y la Impregnancia
correspondiente, aquel que patogenéticamente demuestre mayor similitud y
congruencia con el caso en cuestión.
El estudio del Algoritmo y la aplicación de la Impregnancia como un nuevo
modelo de comprensión no
remplazan a la Homeopatía Clásica sino son un
poderoso auxiliar en el tratamiento de los pacientes.
La gran ventaja del Método H.U.M.A. consiste
en que con un simple y rápido ejercicio el homeópata obtiene una pequeña lista
que incluye los remedios matemáticamente más representativos para el enfermo
habiendo utilizado la totalidad de la Materia Médica Homeopática.